Un accidente que se llevó a dos grandes artistas del internet ha dejado al público impactado y muy conmocionado. El domingo 14 de junio ocurrió el siniestro en el suroeste de Brasil, en la zona de Recreio dos Bandeirantes: dos helicópteros colisionaron en pleno vuelo, llevándose por delante la vida de seis personas, entre las que se encontraban el youtuber Gaspar Prim Díaz, el cantante Oliver Tree Nickell y el director de cine Lucas Vignale. Las causas exactas del choque se mantienen bajo investigación por las autoridades locales.
Primero hablemos un poco de Gaspi, un youtuber, streamer y artista argentino que ha marcado a una generación de jóvenes por su personalidad tan característica; con un humor ácido e irreverente, llegó a conquistar a un gran público. Aunque para algunos su forma de ser era un poco controversial, también tuvo un gran cambio en su vida: en la actualidad había dejado atrás los vicios y una vida compleja que lo había arrastrado a lugares oscuros, y estaba mostrando nuevas facetas de su lado artístico haciendo documentales y modificando su estilo de vida hacia un lugar más sano. También se lo veía muy cercano a otros creadores de contenido haciendo colaboraciones y participando de eventos, y la gente que lo rodeaba tenía comentarios muy positivos respecto a su persona, haciendo que cada vez fuera un personaje más querido dentro de la comunidad.
Por otro lado tenemos a Oliver Tree, cantante, compositor, productor musical, humorista y director de videoclips. Él rompía con todas las estructuras de internet con un estilo único y bizarro; tenía un personaje satírico inconfundible, con una estética que te retrotraía a los años 90. Con sus videoclips contaba historias complejas y absurdas que mantenían al espectador hipnotizado cada vez que lo consumía, y tuvo grandes hits como "Life Goes On" y "Alien Boy". La parte de él que más conectaba con el público es que representaba a los “inadaptados” con su concepto de Ugly is Beautiful (lo feo es bello), rompiendo con la estructura tradicional de la fama y la industria musical.
Sin lugar a dudas, este acontecimiento va a ser difícil de procesar para miles de fans de todo el mundo que admiraban a estos artistas, además de los amigos y familiares que deben estar transitando un momento delicado. Y, más que nada, va a ser un antes y un después en el ámbito digital, ya que eran dos personajes que rompían con muchos paradigmas. Algo que los caracterizaba y los unía era lo únicos que eran: tenían una creatividad y una mente que sobresalían dentro de lo establecido. Iban más allá de los límites, a veces de formas incorrectas y otras en las que brillaban, dejando una enseñanza muy grande: animate a salir del molde, si no, nadie te va a ver.
Lo duro de ver este tipo de noticias es la parte en la que caemos en la cuenta de que dos jóvenes con un camino tan grande por delante, de un día para el otro, ya no están entre nosotros. Al ser personajes que conectaban mucho con el público de la generación Z, se siente un frío y un vacío en el cuerpo difícil de explicar. Empezás a replantearte lo fácil que se puede terminar todo y lo poco que aprovechamos la vida. No sé de qué forma le impactará a cada uno este suceso, pero en mi caso, siento emociones encontradas y me pongo a pensar en el recorrido que queda por delante y las miles de cosas que no hice por miedo o incertidumbre.