El auge de la soltería en la era digital

En los últimos años la soltería ha ido en aumento, especialmente en la Generación Z y los Millenials

El auge de la soltería en la era digital

En una década donde la tecnología y las redes sociales prometían unirnos más, paradójicamente parece estar produciéndose el efecto contrario, pero ¿a qué se debe este desencuentro?

Existen diversos factores que impactan negativamente a la hora de formar un vínculo. Según un estudio de la revista Frontiers in Psychology, las habilidades sociales relacionadas al cortejo han disminuido, hoy las personas priorizan su libertad por encima de una relación, existe un gran miedo al rechazo y ha aumentado la exigencia sobre lo que esperamos del otro.

Otro dato interesante es que, a diferencia de otras épocas, hoy en día casarse y formar una familia es una elección. Antes los matrimonios podían ser concertados o responder a un mandato social, e incluso funcionar como una obligación para asegurar el linaje. En la actualidad estar en pareja y tener hijos es una decisión individual, atravesada por factores como las ideologías, la economía y las experiencias personales.

Si profundizamos aún más podemos observar que las relaciones actuales están atravesadas por el concepto de “Amor Líquido”, término acuñado por el sociólogo Zygmunt Bauman. Este plantea que, ante el miedo al compromiso y al dolor, muchas personas optan por vínculos frágiles, fácilmente disolubles. En este contexto aplicaciones como Tinder han contribuido a transformar el amor en una especie de mercado, donde las personas se vuelven descartables y lo superficial muchas veces predomina sobre las conexiones profundas.

Curiosamente vivimos en una era con mayor libertad para elegir pareja, pero esa misma libertad puede resultar abrumadora. Aparece la idea de que siempre puede haber alguien “mejor” o el temor constante a que el otro desaparezca. En este escenario surge el fenómeno del ghosting, estamos a un clic de distancia de terminar una relación, simplemente bloqueando o ignorando al otro.

Entonces ¿qué podemos hacer para volver a conectar en un mundo tan desconectado? Quizás debamos alejarnos un poco de la pantalla, replantearnos la forma de vincularnos y entregarnos a la experiencia de vivir el amor independientemente del resultado. O siendo mas realistas, tal vez esta generación necesita este distanciamiento para reformatear la idea del amor romántico, construir parejas más equitativas y fortalecer otros vínculos que son igual de vitales que un noviazgo.