Juan Tinelli presenta una nueva exposición fotográfica y propone algo más que mirar: quiere saber qué despiertan sus imágenes en quienes se detienen frente a ellas. El rojo es el punto de partida. La respuesta, una incógnita. Hay preguntas que aparecen mientras uno toma un café. Algunas quedan flotando entre las tazas y otras terminan convirtiéndose en una conversación sobre fotografía, escritura, la vida y todo eso que todavía nos despierta curiosidad.

Con Juan, las cosas suelen tomar su propio camino. Yo quería conversar sobre su nueva exposición, El rojo no pide permiso, y terminamos hablando también de las miradas ajenas, de lo que elegimos mostrar y de aquello que dejamos afuera. Juan Tinelli es fotógrafo, gestor cultural y escritor. Y cuando le pregunto qué le sigue provocando curiosidad, no duda: «Todo. La vida, la muerte, todo el sistema, el sistema social, qué cosas nos alegran, qué cosas nos entristecen». La respuesta ayuda a entender algo de su manera de mirar. Sus fotografías no se agotan en lo que muestran. Hay una búsqueda que va más allá de la imagen y que tiene que ver con lo que nos pasa frente a ella. Lo que entra en el cuadro Qué cosas ya no dejaría fuera del cuadro? Su respuesta es contundente: «Dejo solo lo importante dentro del cuadro. Todo lo demás para mí es superfluo». Para el fotógrafo, cada elemento tiene que cumplir una función. Todo lo que rodea al centro de interés debe contribuir a destacar aquello que quiere transmitir. Si no sirve para la emoción que busca, queda afuera. El rojo y lo que cada uno ve en él

Cada fotografía de la exposición está acompañada por un texto curatorial. Juan decidió sumar esas palabras para acercar al público una posibilidad de lectura, una pista que permita entrar en diálogo con la obra. No se trata de explicar por completo lo que vemos, sino de ofrecer un punto de partida. Los textos pueden funcionar como disparadores de preguntas. Después, cada espectador hará su propio recorrido. ¿Qué pasa cuando el rojo irrumpe? ¿Qué cambia cuando aparece? ¿Y cuando está ausente? El título, El rojo no pide permiso, invita a pensar en aquello que se impone ante nuestra mirada, que interrumpe lo cotidiano o nos obliga a detenernos. No necesariamente para incomodarnos, sino para sacarnos, aunque sea por un instante, del lugar desde el que veníamos mirando. El rojo puede ser el mismo para todos y, sin embargo, no decirnos lo mismo. ¿Qué provoca su obra a quien la mira? ¿Qué despierta, qué incomoda, qué conmueve? ¿Qué palabras encuentra cada persona para contar aquello que una fotografía le hizo experimentar? La exposición abre ese espacio de encuentro entre la imagen y quien la contempla. Los textos que acompañan las obras pueden ser el comienzo de un recorrido, pero la mirada de cada visitante tiene mucho para agregar. El rojo no pide permiso. ¿Y nosotros? ¿Nos animamos a mirar, a dejarnos interpelar y a responder? La invitación queda abierta.

— Sobre Juan Tinelli Pionero local de la fotografía analógica y digital, con más de 40 años de trayectoria, es también un gestor cultural de raza y un defensor de la cultura como expresión de los pueblos. Su recorrido reúne fotografía, escritura y una sostenida labor de gestión y promoción cultural, entendiendo la cultura no como un privilegio, sino como una expresión viva de la comunidad. — El rojo no pide permiso — Donde arde la mirada Inauguración: martes 3 de noviembre, a las 19 h. Lugar: Sala Elina Alba, Secretaría de Cultura de Mendoza. Dirección: esquina de Gutiérrez y España, Ciudad de Mendoza.