Coco Yañez y el oficio de mirar

Coco Yañez y el oficio de mirar Hoy falleció un grande de la gráfica

Tal vez esta nota no tenga demasiado para contar sobre su trayectoria, premios o coberturas. Y quizá tenga mucho de esa necesidad introspectiva de reconocer el vacío que dejan quienes miraban Mendoza detrás de una cámara y construían memoria visual sin decir “estoy haciendo historia”.

Porque no se fue solamente un fotógrafo.
Se va una manera de estar en la calle.

Coco Yañez, Delfo Rodríguez y Santiago Pizarro pertenecen a una generación que fotografiaba antes de la ansiedad del contenido inmediato. Gente que esperaba. Que sabía leer una escena. Que entendía que una imagen periodística no era solo prueba: era clima, tensión, humanidad.

Tal vez exista algún podio invisible donde descansan quienes hicieron historia con una cámara entre las manos.

El oficio. El gesto. La presencia física del fotógrafo en la calle. El humo del laboratorio. El peso de la cámara. La espera del instante. El respeto entre colegas.
Enumeraciones que aparecen como instantáneas de momentos imborrables, sumidas en un empaste visual que ya sólo sobrevive en la memoria.

Por eso hoy, esta fotógrafa se niega a la imagen y alza la voz para decir:
“Otra parte de la memoria visual de Mendoza acaba de apagarse”.

Y duele.

Gracias, Coco, por tus palabras, tu generosidad y tu mirada.