Qué fin de semana, por favor. Lo que vivimos este domingo en el circuito Gilles Villeneuve no fue una carrera más; fue la confirmación de que Franco Colapinto no está de paso en la Fórmula 1. En un Gran Premio de Canadá cambiante, caótico y con el clima jugando a la ruleta rusa, el pibe de Pilar metió la que, sin dudas, es la mejor actuación de su vida en la máxima categoría. Se plantó con el Alpine, aguantó la presión cuando las papas quemaban y cruzó la bandera de cuadros en un sexto puesto con aroma a gloria que nos hizo gritar a todos frente a la pantalla.
Una largada de locos y una apuesta a todo o nada
Ya desde el inicio se sentía el olor a mambo en el ambiente. La lluvia tenue en Montreal armó un rompecabezas en la grilla: tres elecciones distintas de neumáticos para los 22 autos. Once salieron con lisos, siete con intermedios para agua y cuatro con medios. En esa timba, el box de Alpine decidió apostar fuerte y calzó a Franco con las gomas amarillas (medias).
La tensión arrancó antes de que se apagaran los semáforos. El Racing Bulls de Arvid Lindblad se quedó clavado en la grilla, obligando a dar dos vueltas previas extra. Para Franco, que largaba décimo, fue el primer guiño del destino: ya ganaba un lugar de arriba porque el británico quedaba fuera de combate antes de empezar.
Cuando por fin se largó, el caos ajeno fue el negocio del argentino. McLaren le erró fiero a la estrategia mandando a Lando Norris y a Oscar Piastri con gomas de lluvia, un error de cálculo que los obligó a entrar a boxes de urgencia y los mandó al fondo del clasificador. Con el panorama despejado, Colapinto se acomodó octavo y empezó a hacer lo que mejor sabe: girar con un ritmo de metrónomo, prolijo y demoledor.
El "modo test" en Silverstone y el julepe contra el paredón
Hubo un momento de la carrera que pintaba de cuerpo entero la madurez de Franco. En la vuelta 15, metido en el sexto lugar, la cámara a bordo del Alpine mostraba una postal rarísima para la F1: el argentino giraba completamente solo, sin tráfico a la vista, estirando la ventaja con Liam Lawson y manteniendo el auto en pista con una tranquilidad pasmosa. Parecía que estaba un martes cualquiera metiendo kilómetros en los ensayos privados de Silverstone, a la vuelta de la fábrica de Enstone.
Adelante, los Mercedes se sacaban chispas. El pibe Kimi Antonelli y George Russell se prestaban la punta a puro sorpaso y error, hasta que en el giro 29 el motor de Russell dijo "basta". Abandono para el británico y otra puerta que se abría para Franco, que heredaba la sexta posición de manera definitiva.
El dato: Con el abandono de Russell y el ingreso del Safety Car, Alpine olió la sangre y llamó rápido a sus dos pilotos a los boxes para poner el neumático duro e ir hasta el final. Estrategia perfecta.
Pero claro, en Canadá si no se sufre, no vale. En el relanzamiento de la carrera tuvimos el único julepe de la tarde. Franco estiró el frenaje, el auto se le fue un pelito ancho y la goma trasera izquierda besó el muro. Se nos paró el corazón a todos. Por suerte, fue solo un raspón de pintura, el Alpine no acusó recibo y el argentino siguió viaje como si nada.
Un cierre de bandera verde y premio gordo para Alpine
Las últimas vueltas tuvieron la nostalgia de las viejas batallas entre Lewis Hamilton (hoy vestido de rojo Ferrari) y Max Verstappen, con el británico manoteándole el segundo escalón del podio al de Red Bull a cuatro giros del final. Mientras tanto, adelante, Antonelli volaba hacia la victoria para consolidarse en la cima del campeonato.
Atrás, sin hacer ruido pero con una solidez implacable, Colapinto vio la bandera de cuadros en el sexto lugar. Paradójicamente, terminó siendo una de sus carreras más limpias y "sencillas" por cómo ejecutó el plan, pero con un valor tremendo por el contexto. No le regalaron nada: aprovechó las bajas, no cometió errores graves cuando la pista era un jabón y sumó 8 puntos de oro para su cuenta personal.
Para el equipo Alpine fue cartón lleno y fiesta en los boxes. Con Franco sexto y el francés Pierre Gasly cruzando en el octavo lugar, la escudería metió el segundo doble puntaje de la temporada 2026.
Colapinto volvió a demostrar que el traje de la Fórmula 1 no le queda grande. En un año hipercompetitivo, donde los novatos tienen que rendir examen en cada curva, el argentino se llevó de Montreal un aprobado gigante y el respeto de todo el paddock. ¡Salud, Franquito! ¡Qué carrera te mandaste!
Clasificación Final - GP de Canadá 2026
| Pos. | Piloto | Escudería |
| 1° | Kimi Antonelli | Mercedes |
| 2° | Lewis Hamilton | Ferrari |
| 3° | Max Verstappen | Red Bull |
| 4° | Charles Leclerc | Ferrari |
| 5° | Isack Hadjar | Racing Bulls |
| 6° | Franco Colapinto | Alpine |
| 7° | Liam Lawson | Racing Bulls |
| 8° | Pierre Gasly | Alpine |
| 9° | Carlos Sainz | Williams |
| 10° | Oliver Bearman | Haas |
(Abandonaron: Sergio Pérez, Lando Norris, George Russell, Fernando Alonso, Alexander Albon y Arvid Lindblad).