
Donde todo forma parte del día a día e influye en nuestra economía, aún podemos ver que existe una baja conciencia aseguradora.
La mayoría ve al seguro como un gasto prescindible y no como realmente es, una herramienta de protección y planificación
Como productor asesor de seguros vi esta falta de conciencia, aún habiendo en el mercado un gran abanico de productos. Porque no se trata de contratar una póliza solamente, es comprender que los riesgos existen y que de suceder algo puede afectar a nuestra calidad de vida.
Un seguro es una forma de anticiparse y evitar pérdidas mayores
Entiendo por qué cuesta asegurar, siempre tienen en mente “a mí no me va a pasar”, “me cuido mucho y confió en la suerte”, “veo al seguro como algo impuesto por terceros y estoy obligado a contratarlo” o desconocen los productos y sus beneficios reales.
Están mirando el lado equivocado, en realidad lo que se tiene que analizar es ¿Qué costo tengo de no estar asegurado?... eso me puede generar gastos imprevistos, imposibles de afrontar, pérdida total o parcial del patrimonio, ni hablar de los conflictos familiares. ¿Puedo evitar pasar por todo ese estrés? Sí, y no es sinónimo de lujo, sino de responsabilidad económica y emocional. Y es ahí que se elige mejor, das protección a tu familia, evitas situaciones críticas y hasta mejoras tu organización financiera.

El seguro como responsabilidad y empatía
No todos tienen la posibilidad económica de proteger lo que construyeron con esfuerzo, pero debemos entender que eso viene con responsabilidad de asegurar, ahí tenemos que aplicar la empatía de que no sólo protejo lo mío, sino que protejo al tercero que también con mucho sacrificio obtuvo un patrimonio.
Si no remitimos a la protección más común que es el automotor, nos encontramos con un parque automotor envejecido y eso dificulta el acceso a contratar una póliza, lo que lleva a que circulen sin protección.
Recomendaciones que influyen mucho
Son las prioridades y el rol del productor asesor de seguros.
En el primero se tiene dinero para unas cosas sí y para otras no. Por eso hago hincapié en la falta de educación financiera y aseguradora. Y en el segundo es esencial que cada póliza cuente con un profesional que interprete la necesidad del cliente, analice alternativas y acompañe ante un siniestro dentro de lo que se le permita.

Los riesgos son reales y la incertidumbre de que ocurra es constante, por eso la prevención es un acto de inteligencia y amor propio.
Como Productor Asesor de Seguros al brindar mi servicio y mi compromiso a diario con cada persona que confía en mí para acompañar, escuchar y brindar soluciones, es una forma de agradecer a los que me permiten ser parte de su camino a la hora de proteger lo que más valoran.



