Mística, blues y garganta de hierro: JAF hizo rugir el Teatro Plaza

Mística, blues y garganta de hierro: JAF hizo rugir el Teatro Plaza
Fotografía Claudio Bello - Prendete post

Hay voces que el tiempo no logra desgastar; al contrario, parecen curtirse con los años para sonar más sabias, más pesadas, más verdaderas. Lo que se vivió en el histórico recinto de Godoy Cruz no fue simplemente un recital de paso por la provincia. Fue una ceremonia de comunión entre un público fiel y uno de los últimos auténticos guitar heroes que le quedan al rock argentino: Juan Antonio Ferreyra.

El escenario del Teatro Plaza —ese gran escenario convertido ya en un templo de la cultura mendocina que tantas leyendas ha visto pasar— se vistió de gala para recibir un formato que a JAF le sienta como un guante a medida: el show íntimo pero de alto voltaje.

Fotografía Claudio Bello - Prendete post

Desde los primeros acordes de su vieja compañera de seis cuerdas, el ambiente se transformó. JAF no necesita de grandes pirotecnias ni puestas en escena pretenciosas; le basta con su Stratocaster, su presencia y ese torrente vocal que parece nacer del barro del blues y del asfalto porteño. Fue un repaso visceral por su historia, donde los clásicos inoxidables se entrelazaron con zapadas potentes y la calidez de quien sabe que está entre amigos.

La noche mendocina fue testigo de un artista que no negocia la entrega. Hubo momentos de un silencio respetuoso, casi sagrado, donde la voz de Ferreyra llenó cada rincón del teatro casi sin la necesidad de micrófonos, y otros pasajes de pura electricidad donde las butacas temblaron.

Fotografía Claudio Bello - Prendete post

No fue un show más. Fue la confirmación de que la vieja escuela del rock n´roll sigue viva, de que el rock no se jubila y de que la energía, cuando es honesta, traspasa el escenario y te pega directo en el pecho. Los que estuvieron ahí lo saben: guardarán en sus retinas, corazón y en los oídos el eco de una noche única en el Plaza.