Los Tipitos: canciones que siempre estuvieron ahí

Los Tipitos: canciones que siempre estuvieron ahí

«Una canción nueva. Bueno, en realidad no sé si son nuevas o viejas, sólo estaban ahí». La frase de Los Tipitos durante su show podría resumir la noche entera. Hay algo en sus canciones que parece venir de un lugar conocido y, sin embargo, todavía tiene cosas nuevas para decir. En Boludo, su disco más reciente, las letras dejan ver reflexión, lecturas, amistad y una mirada sobre la vida que no parece agotarse. Más de treinta años de camino no los han dejado repitiéndose: siguen encontrando canciones.

En un momento contaron que llevan veinte discos. Y nos mostraron uno. Lo hicieron con una alegría que tenía algo de la emoción de quien comparte la foto de un hijo. Veinte discos después, todavía hay entusiasmo, orgullo y belleza en el gesto de mostrar lo creado. Como si cada álbum volviera a ser, de algún modo, el primero.

En Mendoza, frente a un público que observaba desde las butacas de un teatro con los ojos brillantes de expectativa, Los Tipitos hicieron lo que saben hacer. Con oficio, humor y esa magia difícil de explicar, fueron desarmando la distancia entre el escenario y la platea. Hubo luces encendidas, participación y, finalmente, gente bailando al lado del escenario.

No es poca cosa conseguir que un teatro entero pase de la expectativa a la celebración. Para eso no alcanza con tener buenas canciones: hace falta conocer el escenario, confiar en lo que uno hace y saber compartirlo.

Quizás las canciones siempre estuvieron ahí. Lo extraordinario es que Los Tipitos, después de tantos años y veinte discos, todavía las muestren con la misma alegría con la que alguien comparte algo que ama.